¿QUÉ ES UN SISTEMA DE
ALERTA TEMPRANA?
Es
un conjunto de elementos relacionados entre sí que proveen información oportuna
y eficaz a los individuos y a las comunidades expuestas a una amenaza y a las
autoridades correspondientes para actuar con tiempo suficiente y de una manera
apropiada, para reducir el riesgo de daño personal, pérdida de la vida, daño a
sus propiedades y al medio ambiente.
La
alerta temprana es uno de los principales elementos de la reducción del riesgo
de desastres. La misma evita la pérdida de vidas y disminuye los impactos económicos
y materiales de los desastres.
Para
ser eficaces, los sistemas de alerta temprana deben incluir activamente a las
comunidades en riesgo, facilitar la educación y la concientización del público
sobre tales riesgos, diseminar eficazmente mensajes y alertas y garantizar una preparación
constante.
Durante
la Segunda Conferencia International sobre Alerta Temprana (EWC-II por sus
siglas en inglés), se revisó el estado de los sistemas de alerta temprana y se
estableció una serie de prioridades con miras al futuro.
Se
concluyó que se necesitaba un incremento significativo en cuanto a la
coordinación del apoyo y las acciones y que se debía crear una “Plataforma”
–capacidad institucional-, preferiblemente bajo el liderazgo de la ONU, con el
propósito de estimular el desarrollo de los sistemas de alerta temprana y la
implementación de las recomendaciones que surgieron durante esta conferencia.
MÉXICO Y ALGUNOS DE SUS
ALERTAMIENTOS TEMPRANOS
Durante su participación en la
Plataforma Global de Reducción del Riesgo de Desastres 2017 2017 en Cancún
Quintana Roo, la entonces diputada federal Noemí Guzmán Lagunes, comento que “México
se encuentra a la vanguardia en la implementación de sistemas de alerta
temprana de desastres naturales, sin embargo, aún es necesario reforzar los
mecanismos para ser más eficientes en la prevención del riesgo”, cosa que en
ultimas fechas a mi parecer queda demostrada la deficiencia de esta aseveración.
En
su intervención explicó también que “desde hace tiempo en México se cuenta con
sistemas de alertamiento temprano en materia volcánica, hidrometeorológicas,
sísmicas y de tsunami, lo que representa un mecanismo de protección importante
para la población”.
Un dicho que, si bien podría darse por
real, es una verdad a medias; en su 5º Informe de Labores la SEMAR menciona: “Del
1 de septiembre de 2016 al 31 de agosto de 2017, se efectuaron 13 cruceros
oceanográficos a bordo de los buques de investigación con que cuenta esta
Institución. Con el fin de efectuar mediciones de parámetros fisicoquímicos y
corrientes marinas, así como análisis de muestras de sedimentos; dichos
cruceros forman parte del trabajo de campo de los estudios de investigación oceanográfica
y de contaminación marina, que además apoyan a la instalación y recuperación de
boyas oceanográficas, así como para realizar levantamientos hidrográficos”.
De las cuales solo están en función 3 y
que son parte del proyecto de 5 años ya de la Dirección General Adjunta de
Oceanografía, Hidrografía y Meteorología, para tener una red propia de boyas
para e alertamiento de tsunamis en el pacífico, actualmente la información con
la cual se cuenta el Centro de Alerta de Tsunamis es con información del Servicio
Geológico de los Estados Unidos USGS (por sus siglas en inglés) y el Administración
Nacional Oceánica y Atmosférica NOAA (por sus siglas en inglés).
El proyecto que tuve la fortuna de ver y
conocer a fondo es muy bueno, lo único malo es la falta de inversión que tiene
este tipo de iniciativas con metodologías y tecnología mexicana.
El Sistema Múltiple de Alerta Temprana
(SMAT) de Iztapalapa, fue reconocido a nivel mundial como la mejor práctica en
materia de prevención de desastres por más de 150 representantes y expertos de
la Organización de las Naciones Unidas, esto en el marco de la misma plataforma
Global de Reducción del Riesgo de Desastres 2017 en Cancún Quintana Roo; este
proyecto que se veía de buena y necesaria implementación, se ve como en el tema
del Alertamiento en manos del Gobierno Federal, poco eficaz y con muchas deficiencias.
Y veamos el porqué desde mi punto de
vista no funcionan estos Sistemas de Alertamiento.
SISTEMAS DE ALERTA
TEMPRANA CENTRADOS EN LA POBLACIÓN
El
objetivo de los sistemas de alerta temprana centrados en la población es
facultar a las personas y comunidades
que enfrentan una amenaza a que actúen con suficiente tiempo y de modo adecuado
para reducir la posibilidad de que se produzcan lesiones personales, pérdidas
de vidas y daños a los bienes y al medio ambiente.
Un
sistema completo y eficaz de alerta temprana comprende cuatro elementos
interrelacionados, que van desde el
conocimiento de los riesgos y las vulnerabilidades hasta la preparación y la
capacidad de respuesta.
Los sistemas de alerta temprana basados
en las mejores prácticas también establecen sólidos vínculos internos y ofrecen
canales eficaces de comunicación
entre todos estos elementos.
Conocimiento
de los riesgos
Los riesgos se deben a una combinación
de amenazas y vulnerabilidades en un lugar determinado. La evaluación de los
riesgos requiere de la recopilación y de análisis sistemáticos de información y
debe tener en cuenta el carácter dinámico de las amenazas y vulnerabilidades
que generan procesos tales como la urbanización, cambios en el uso de la tierra
en zonas rurales, la degradación del medio ambiente y el cambio climático. Las
evaluaciones y los mapas de riesgo ayudan a motivar a la población, establecen
prioridades para las necesidades de los sistemas de alerta temprana y sirven de
guía para los preparativos de prevención de desastres y respuesta ante los
mismos.
Servicio
de seguimiento y alerta
Constituyen el componente fundamental
del sistema. Es necesario contar con una base científica sólida para prever y
prevenir amenazas y con un sistema fiable de pronósticos y alerta que funcione
las 24 horas al día. Un seguimiento continuo de los parámetros y los aspectos
que antecedieron las amenazas es indispensable para elaborar alertas precisas y
oportunas. Los servicios de alerta para las distintas amenazas deben
coordinarse en la medida de lo posible para aprovechar las redes comunes
institucionales, de procedimientos y de comunicaciones.
Difusión
y comunicación
Las alertas deben llegar a las personas
en peligro. Para generar respuestas adecuadas que ayuden a salvar vidas y
medios de sustento se requieren de mensajes claros que ofrezcan información
sencilla y útil. Es necesario definir previamente los sistemas de comunicación
en los planos regional, nacional y local y designar portavoces autorizados. El
empleo de múltiples canales de comunicación es indispensable para garantizar
que la alerta llegue al mayor número posible de personas, para evitar que
cualquiera de los canales falle y para reforzar el mensaje de alerta.
Capacidad
de respuesta
Es de suma importancia que las
comunidades comprendan el riesgo que corren, respeten el servicio de alerta y
sepan cómo reaccionar. Al respecto, los programas de educación y preparación
desempeñan un papel esencial. Asimismo, es indispensable que existan planes de
gestión de desastres que hayan sido objeto de prácticas y sometidos a prueba.
La población debe estar muy bien informada sobre las opciones en cuanto a una
conducta segura, las rutas de escape existentes y la mejor forma de evitar
daños y pérdidas de bienes.
TRANSVERSALIDAD
Al momento de diseñar y mantener
sistemas eficaces de Alerta Temprana, es necesario tomar en consideración una
serie de aspectos de índole general, en la medida de lo posible, los Sistemas
de Alerta Temprana deberán establecer vínculos entre todos los sistemas para
diversas amenazas.
Una gobernabilidad y acuerdos
institucionales muy bien establecidos contribuyen al exitoso desarrollo y a la
sostenibilidad de sistemas sólidos de alerta temprana.
Estos elementos constituyen la base en
la que se fundan, refuerzan y se mantienen los ya mencionados cuatro elementos
de la alerta temprana.
También es necesario establecer
coordinación y comunicaciones verticales y horizontales entre los actores
participantes en la alerta temprana.
Si se afianzan tanto los sistemas como
las actividades operativas en un marco de múltiples propósitos que tenga en
cuenta todas las amenazas y las necesidades de los usuarios finales, se podrán
obtener más economías de escala, una mayor sostenibilidad y un grado más alto
de eficiencia.
Los sistemas de Alerta Temprana para
amenazas múltiples también se activarán con mayor frecuencia que un Sistema de Alerta
dedicado sólo a una de éstas y por lo tanto deberán ofrecer mejores funciones y
una mayor fiabilidad para aquellos fenómenos de gran intensidad, tales como los
tsunamis, los cuales no se producen tan a menudo.
De la misma manera los Sistemas para Amenazas Múltiples sirven
para comprender mejor la variedad de riesgos que se enfrentan y refuerzan las acciones
adecuadas de preparación y las conductas de respuesta frente a una alerta.
Los sistemas de alerta temprana
centrados en la población se basan en la participación directa de quienes
tienen más probabilidades de estar expuestos a las amenazas. Es muy probable que,
sin la participación de las autoridades y las comunidades locales en riesgo,
las intervenciones y respuestas gubernamentales e institucionales resultan inadecuadas.
Para desarrollar sistemas de alerta
temprana es indispensable comprender que cada grupo tiene vulnerabilidades
distintas en función de su cultura, género u otras características que inciden
en su capacidad de prepararse eficazmente frente a los desastres, prevenirlos y
responder ante los mismos.
LAS
FALLAS A LA VISTA
De esta manera, observamos diversas omisiones
dentro de los sistemas de alertamiento que son de vital importancia para que
estas funcionen de la manera en la que son concebidas.
Es por estos motivos que no podemos
decir que los Sistemas de Alertamiento Temprano en México cumplen con los estándares
que los rigen, y para muestra lo siguiente:
IZTAPALAPA CIUDAD DE MÉXICO
En su momento,
vecinos de la Delegación Iztapalapa denuncian que el Sistema Múltiple de
Alertamiento Temprano (SMAT) no ha servido como medida preventiva ante
las lluvias ocurridas.
Comentaron
que en algunas colonias se activó la alerta, en otras ni siquiera se han
entregado los aparatos prometidos, y en otros puntos no tienen servicios, por
lo que fueron inservibles los sistemas que ofreció el gobierno de esta
demarcación.
Roberto
Gutiérrez, vecino de la Unidad Habitacional Santa Marta, mencionó que hasta el
momento los aparatos entregados por la delegación carecen de servicio, por lo
que no recibieron la alerta correspondiente y sufrieron de inundaciones en la
planta baja de estos edificios.
Esta Unidad está ubicada en la Av. Ermita
Iztapalapa, esquina con 2da Cerrada 5 de Mayo, cuenta con 10 edificios con 8
departamentos cada uno, en la cual sólo tienen un aparato de Alertamiento
Temprano cercano que no funciona ya que no está activado.
En los alrededores del Metro Santa Marta y Acatitla
los comerciantes afectados manifestaron que, a pesar de tener este sistema de
alertamiento, no fueron advertidos de la fuerte lluvia que vendría, y por la
cantidad de agua que cayó fue poco lo que pudieron hacer para que ésta no
entrara a sus negocios.
Este
dispositivo fue presentado Ing. Luis
Eduardo Prez Ortiz Cancino titular de protección civil en el gobierno de la
delegada Dione Anguiano desde el 25
de agosto de 2016, con el que prometieron se comunicaría a los habitantes de
Iztapalapa con una hora de anticipación sobre lluvias fuertes, lo cual no
ocurrió el día de ayer.
Este sistema se distribuiría en 28 puntos de la
demarcación, y los vecinos serían los encargados de expandir dicha alerta entre
sus vecinos, vía redes sociales, pero no sucedió así.
En el
tramo que comprende las estaciones del Metro, Santa Marta y Los Reyes la
lluvia provocó que grandes cantidades de agua entraran a las vías de la Línea
férrea, por lo que se tuvo que interrumpir el servicio hacia la terminal La
Paz.
Al
amanecer la situación no cambió, los grandes encharcamientos continúan, además
de la interrupción del servicio en el Metro.
SINALOA
La alerta que nunca llegó a la ciudadanía de
Sinaloa, Protección Civil nunca previó
la magnitud de la lluvia, junto con Sepyc
no tomaron la decisión de suspender clases; así el especialista en fenómenos
meteorológicos y doctor en Geofísica, Juan Espinosa Luna, el cual reconoció que
las autoridades estatales en Sinaloa
reaccionaron tarde frente a las torrenciales lluvias que desde muy
temprano afectaron a cientos de personas en Culiacán durante el
jueves 20 de septiembre de 2018.
Cuestionado sobre qué pudo haber
fallado a las autoridades, tanto de Conagua, como de Protección Civil y Sepyc,
y si los sistemas de monitoreo que estos utilizan pudieran ser obsoletos, el
investigador consideró que "ambos fallaron, sencillamente no invierten en
lo que se debe de invertir", refirió.
Aseguró que el problema principal es que
no se tiene al personal capacitado ni la tecnología, y afirmó textualmente:
"Y sí, fue tardía la reacción, posiblemente por lo anterior
mencionado".
Recordó que él publicó desde las 6:30
horas del jueves una alerta en la que advertía de una "gran lluvia para el
centro de Sinaloa", por lo que incluso recomendó ampliar la suspensión de
clases para Culiacán. Pero nadie del gobierno lo tomó en cuenta.
"No puede ser que no exista un
monitoreo cercano al tiempo real, y no solo que vean imágenes que no sepan
procesar, mucho menos interpretar"
El 20 de septiembre de 2018 compartió
varias imágenes satelitales durante el día, pero en su primera alerta mencionó
que durante la noche del miércoles se logró organizar una banda de nubosidad,
por lo que anticipaba una gran lluvia para el centro de Sinaloa y sugirió
"suspender clases también en Culiacán", incluso habló de una
generación de lluvias de casi 90 milímetros, especialmente en la ciudad de
Culiacán y parte del noreste, además de advertir intensas precipitaciones para
Guamúchil, Guasave, Mocorito y Angostura.
Y aunque el director estatal de Protección Civil, Francisco Vega, reconoció
el jueves que no previeron la intensidad de las lluvias en Culiacán, y trató de
justificarse afirmando que las condiciones climatológicas cambiaron
drásticamente, ya por la noche, en una reunión de evaluación con autoridades de
la Secretaría de Gobernación, el director general de la Comisión Nacional del
Agua, Roberto Ramírez de la Parra, confirmó que la depresión tropical 19-B se
formó el miércoles a las 10:00 horas en el golfo de California.
El
funcionario explicó que a las 22:00 horas de ese mismo día tocó tierra a 85
kilómetros al sur suroeste de Guaymas, fragmentándose en tres núcleos que se
mantuvieron estacionados hasta las 4:00 horas del jueves, con esos tres núcleos
en Culiacán, Guamúchil y Ahome.
Pese a todo, Protección Civil Estatal y
la Sepyc no generaron ninguna alerta oportuna ni suspendieron clases para el
turno matutino.
El propio Homobono Rosas, subsecretario
de Educación Básica, confirmó el jueves a las 8:07 horas que el pronóstico para
Culiacán mejoraría, pero que dejaban a los padres valorar a su criterio si
llevaban o no a sus hijos a clases.
Los padres, al no tener información
oportuna por la mañana, dejaron a sus hijos; mientras que a media mañana les
llamaban desde centros educativos privados y públicos para señalarles que
acudieran por sus hijos, cuando ya la ciudad se encontraba bajo el agua, lo
cual impidió el traslado de las personas y puso en riesgo tanto a madres,
padres como niños y jóvenes que buscaban resguardarse, y se vieron en medio de
arroyos, drenes colapsados y caos.
Fue hasta las 14:00 horas del jueves
cuando Sepyc suspendió clases para el turno vespertino en Navolato y Culiacán,
y dos horas después decretó suspensión oficial para todos los niveles
educativos en Culiacán, Navolato, Angostura, Mocorito, Salvador Alvarado,
Sinaloa, Guasave, Ahome y El Fuerte.
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