miércoles, 26 de septiembre de 2018

SISTEMAS DE ALERTAMIENTO TEMPRANO


¿QUÉ ES UN SISTEMA DE ALERTA TEMPRANA?

Es un conjunto de elementos relacionados entre sí que proveen información oportuna y eficaz a los individuos y a las comunidades expuestas a una amenaza y a las autoridades correspondientes para actuar con tiempo suficiente y de una manera apropiada, para reducir el riesgo de daño personal, pérdida de la vida, daño a sus propiedades y al medio ambiente.
La alerta temprana es uno de los principales elementos de la reducción del riesgo de desastres. La misma evita la pérdida de vidas y disminuye los impactos económicos y materiales de los desastres.
Para ser eficaces, los sistemas de alerta temprana deben incluir activamente a las comunidades en riesgo, facilitar la educación y la concientización del público sobre tales riesgos, diseminar eficazmente mensajes y alertas y garantizar una preparación constante.
Durante la Segunda Conferencia International sobre Alerta Temprana (EWC-II por sus siglas en inglés), se revisó el estado de los sistemas de alerta temprana y se estableció una serie de prioridades con miras al futuro.
Se concluyó que se necesitaba un incremento significativo en cuanto a la coordinación del apoyo y las acciones y que se debía crear una “Plataforma” –capacidad institucional-, preferiblemente bajo el liderazgo de la ONU, con el propósito de estimular el desarrollo de los sistemas de alerta temprana y la implementación de las recomendaciones que surgieron durante esta conferencia.

MÉXICO Y ALGUNOS DE SUS ALERTAMIENTOS TEMPRANOS

Durante su participación en la Plataforma Global de Reducción del Riesgo de Desastres 2017 2017 en Cancún Quintana Roo, la entonces diputada federal Noemí Guzmán Lagunes, comento que “México se encuentra a la vanguardia en la implementación de sistemas de alerta temprana de desastres naturales, sin embargo, aún es necesario reforzar los mecanismos para ser más eficientes en la prevención del riesgo”, cosa que en ultimas fechas a mi parecer queda demostrada la deficiencia de esta aseveración.
En su intervención explicó también que “desde hace tiempo en México se cuenta con sistemas de alertamiento temprano en materia volcánica, hidrometeorológicas, sísmicas y de tsunami, lo que representa un mecanismo de protección importante para la población”.
Un dicho que, si bien podría darse por real, es una verdad a medias; en su 5º Informe de Labores la SEMAR menciona: “Del 1 de septiembre de 2016 al 31 de agosto de 2017, se efectuaron 13 cruceros oceanográficos a bordo de los buques de investigación con que cuenta esta Institución. Con el fin de efectuar mediciones de parámetros fisicoquímicos y corrientes marinas, así como análisis de muestras de sedimentos; dichos cruceros forman parte del trabajo de campo de los estudios de investigación oceanográfica y de contaminación marina, que además apoyan a la instalación y recuperación de boyas oceanográficas, así como para realizar levantamientos hidrográficos”.
De las cuales solo están en función 3 y que son parte del proyecto de 5 años ya de la Dirección General Adjunta de Oceanografía, Hidrografía y Meteorología, para tener una red propia de boyas para e alertamiento de tsunamis en el pacífico, actualmente la información con la cual se cuenta el Centro de Alerta de Tsunamis es con información del Servicio Geológico de los Estados Unidos USGS (por sus siglas en inglés) y el Administración Nacional Oceánica y Atmosférica NOAA (por sus siglas en inglés).
El proyecto que tuve la fortuna de ver y conocer a fondo es muy bueno, lo único malo es la falta de inversión que tiene este tipo de iniciativas con metodologías y tecnología mexicana.
El Sistema Múltiple de Alerta Temprana (SMAT) de Iztapalapa, fue reconocido a nivel mundial como la mejor práctica en materia de prevención de desastres por más de 150 representantes y expertos de la Organización de las Naciones Unidas, esto en el marco de la misma plataforma Global de Reducción del Riesgo de Desastres 2017 en Cancún Quintana Roo; este proyecto que se veía de buena y necesaria implementación, se ve como en el tema del Alertamiento en manos del Gobierno Federal, poco eficaz y con muchas deficiencias.
Y veamos el porqué desde mi punto de vista no funcionan estos Sistemas de Alertamiento.

SISTEMAS DE ALERTA TEMPRANA CENTRADOS EN LA POBLACIÓN

El objetivo de los sistemas de alerta temprana centrados en la población es facultar a las personas y comunidades que enfrentan una amenaza a que actúen con suficiente tiempo y de modo adecuado para reducir la posibilidad de que se produzcan lesiones personales, pérdidas de vidas y daños a los bienes y al medio ambiente.
Un sistema completo y eficaz de alerta temprana comprende cuatro elementos interrelacionados, que van desde el conocimiento de los riesgos y las vulnerabilidades hasta la preparación y la capacidad de respuesta.
Los sistemas de alerta temprana basados en las mejores prácticas también establecen sólidos vínculos internos y ofrecen canales eficaces de comunicación entre todos estos elementos.

Conocimiento de los riesgos
Los riesgos se deben a una combinación de amenazas y vulnerabilidades en un lugar determinado. La evaluación de los riesgos requiere de la recopilación y de análisis sistemáticos de información y debe tener en cuenta el carácter dinámico de las amenazas y vulnerabilidades que generan procesos tales como la urbanización, cambios en el uso de la tierra en zonas rurales, la degradación del medio ambiente y el cambio climático. Las evaluaciones y los mapas de riesgo ayudan a motivar a la población, establecen prioridades para las necesidades de los sistemas de alerta temprana y sirven de guía para los preparativos de prevención de desastres y respuesta ante los mismos.

Servicio de seguimiento y alerta
Constituyen el componente fundamental del sistema. Es necesario contar con una base científica sólida para prever y prevenir amenazas y con un sistema fiable de pronósticos y alerta que funcione las 24 horas al día. Un seguimiento continuo de los parámetros y los aspectos que antecedieron las amenazas es indispensable para elaborar alertas precisas y oportunas. Los servicios de alerta para las distintas amenazas deben coordinarse en la medida de lo posible para aprovechar las redes comunes institucionales, de procedimientos y de comunicaciones.

Difusión y comunicación
Las alertas deben llegar a las personas en peligro. Para generar respuestas adecuadas que ayuden a salvar vidas y medios de sustento se requieren de mensajes claros que ofrezcan información sencilla y útil. Es necesario definir previamente los sistemas de comunicación en los planos regional, nacional y local y designar portavoces autorizados. El empleo de múltiples canales de comunicación es indispensable para garantizar que la alerta llegue al mayor número posible de personas, para evitar que cualquiera de los canales falle y para reforzar el mensaje de alerta.

Capacidad de respuesta
Es de suma importancia que las comunidades comprendan el riesgo que corren, respeten el servicio de alerta y sepan cómo reaccionar. Al respecto, los programas de educación y preparación desempeñan un papel esencial. Asimismo, es indispensable que existan planes de gestión de desastres que hayan sido objeto de prácticas y sometidos a prueba. La población debe estar muy bien informada sobre las opciones en cuanto a una conducta segura, las rutas de escape existentes y la mejor forma de evitar daños y pérdidas de bienes.

TRANSVERSALIDAD

Al momento de diseñar y mantener sistemas eficaces de Alerta Temprana, es necesario tomar en consideración una serie de aspectos de índole general, en la medida de lo posible, los Sistemas de Alerta Temprana deberán establecer vínculos entre todos los sistemas para diversas amenazas.
Una gobernabilidad y acuerdos institucionales muy bien establecidos contribuyen al exitoso desarrollo y a la sostenibilidad de sistemas sólidos de alerta temprana.
Estos elementos constituyen la base en la que se fundan, refuerzan y se mantienen los ya mencionados cuatro elementos de la alerta temprana.
También es necesario establecer coordinación y comunicaciones verticales y horizontales entre los actores participantes en la alerta temprana.
Si se afianzan tanto los sistemas como las actividades operativas en un marco de múltiples propósitos que tenga en cuenta todas las amenazas y las necesidades de los usuarios finales, se podrán obtener más economías de escala, una mayor sostenibilidad y un grado más alto de eficiencia.
Los sistemas de Alerta Temprana para amenazas múltiples también se activarán con mayor frecuencia que un Sistema de Alerta dedicado sólo a una de éstas y por lo tanto deberán ofrecer mejores funciones y una mayor fiabilidad para aquellos fenómenos de gran intensidad, tales como los tsunamis, los cuales no se producen tan a menudo.
De la misma manera los Sistemas para Amenazas Múltiples sirven para comprender mejor la variedad de riesgos que se enfrentan y refuerzan las acciones adecuadas de preparación y las conductas de respuesta frente a una alerta.
Los sistemas de alerta temprana centrados en la población se basan en la participación directa de quienes tienen más probabilidades de estar expuestos a las amenazas. Es muy probable que, sin la participación de las autoridades y las comunidades locales en riesgo, las intervenciones y respuestas gubernamentales e institucionales resultan inadecuadas.
Para desarrollar sistemas de alerta temprana es indispensable comprender que cada grupo tiene vulnerabilidades distintas en función de su cultura, género u otras características que inciden en su capacidad de prepararse eficazmente frente a los desastres, prevenirlos y responder ante los mismos.

LAS FALLAS A LA VISTA

De esta manera, observamos diversas omisiones dentro de los sistemas de alertamiento que son de vital importancia para que estas funcionen de la manera en la que son concebidas.
Es por estos motivos que no podemos decir que los Sistemas de Alertamiento Temprano en México cumplen con los estándares que los rigen, y para muestra lo siguiente:

IZTAPALAPA CIUDAD DE MÉXICO

En su momento, vecinos de la Delegación Iztapalapa denuncian que el Sistema Múltiple de Alertamiento Temprano (SMAT) no ha servido como medida preventiva ante las lluvias ocurridas.
Comentaron que en algunas colonias se activó la alerta, en otras ni siquiera se han entregado los aparatos prometidos, y en otros puntos no tienen servicios, por lo que fueron inservibles los sistemas que ofreció el gobierno de esta demarcación.
Roberto Gutiérrez, vecino de la Unidad Habitacional Santa Marta, mencionó que hasta el momento los aparatos entregados por la delegación carecen de servicio, por lo que no recibieron la alerta correspondiente y sufrieron de inundaciones en la planta baja de estos edificios. 
Esta Unidad está ubicada en la Av. Ermita Iztapalapa, esquina con 2da Cerrada 5 de Mayo, cuenta con 10 edificios con 8 departamentos cada uno, en la cual sólo tienen un aparato de Alertamiento Temprano cercano que no funciona ya que no está activado.
En los alrededores del Metro Santa Marta y Acatitla los comerciantes afectados manifestaron que, a pesar de tener este sistema de alertamiento, no fueron advertidos de la fuerte lluvia que vendría, y por la cantidad de agua que cayó fue poco lo que pudieron hacer para que ésta no entrara a sus negocios.
Este dispositivo fue presentado Ing. Luis Eduardo Prez Ortiz Cancino titular de protección civil en el gobierno de la delegada Dione Anguiano desde el 25 de agosto de 2016, con el que prometieron se comunicaría a los habitantes de Iztapalapa con una hora de anticipación sobre lluvias fuertes, lo cual no ocurrió el día de ayer. 
Este sistema se distribuiría en 28 puntos de la demarcación, y los vecinos serían los encargados de expandir dicha alerta entre sus vecinos, vía redes sociales, pero no sucedió así.
En el tramo que comprende las estaciones del Metro, Santa Marta y Los Reyes la lluvia provocó que grandes cantidades de agua entraran a las vías de la Línea férrea, por lo que se tuvo que interrumpir el servicio hacia la terminal La Paz.
Al amanecer la situación no cambió, los grandes encharcamientos continúan, además de la interrupción del servicio en el Metro.
SINALOA
La alerta que nunca llegó a la ciudadanía de Sinaloa, Protección Civil nunca previó la magnitud de la lluvia, junto con Sepyc no tomaron la decisión de suspender clases; así el especialista en fenómenos meteorológicos y doctor en Geofísica, Juan Espinosa Luna, el cual reconoció que las autoridades estatales en Sinaloa reaccionaron tarde frente a las torrenciales lluvias que desde muy temprano afectaron a cientos de personas en Culiacán durante el jueves 20 de septiembre de 2018.
Cuestionado sobre qué pudo haber fallado a las autoridades, tanto de Conagua, como de Protección Civil y Sepyc, y si los sistemas de monitoreo que estos utilizan pudieran ser obsoletos, el investigador consideró que "ambos fallaron, sencillamente no invierten en lo que se debe de invertir", refirió.
Aseguró que el problema principal es que no se tiene al personal capacitado ni la tecnología, y afirmó textualmente: "Y sí, fue tardía la reacción, posiblemente por lo anterior mencionado".
Recordó que él publicó desde las 6:30 horas del jueves una alerta en la que advertía de una "gran lluvia para el centro de Sinaloa", por lo que incluso recomendó ampliar la suspensión de clases para Culiacán. Pero nadie del gobierno lo tomó en cuenta.
"No puede ser que no exista un monitoreo cercano al tiempo real, y no solo que vean imágenes que no sepan procesar, mucho menos interpretar"
El 20 de septiembre de 2018 compartió varias imágenes satelitales durante el día, pero en su primera alerta mencionó que durante la noche del miércoles se logró organizar una banda de nubosidad, por lo que anticipaba una gran lluvia para el centro de Sinaloa y sugirió "suspender clases también en Culiacán", incluso habló de una generación de lluvias de casi 90 milímetros, especialmente en la ciudad de Culiacán y parte del noreste, además de advertir intensas precipitaciones para Guamúchil, Guasave, Mocorito y Angostura.
Y aunque el director estatal de Protección Civil, Francisco Vega, reconoció el jueves que no previeron la intensidad de las lluvias en Culiacán, y trató de justificarse afirmando que las condiciones climatológicas cambiaron drásticamente, ya por la noche, en una reunión de evaluación con autoridades de la Secretaría de Gobernación, el director general de la Comisión Nacional del Agua, Roberto Ramírez de la Parra, confirmó que la depresión tropical 19-B se formó el miércoles a las 10:00 horas en el golfo de California.
El funcionario explicó que a las 22:00 horas de ese mismo día tocó tierra a 85 kilómetros al sur suroeste de Guaymas, fragmentándose en tres núcleos que se mantuvieron estacionados hasta las 4:00 horas del jueves, con esos tres núcleos en Culiacán, Guamúchil y Ahome.
Pese a todo, Protección Civil Estatal y la Sepyc no generaron ninguna alerta oportuna ni suspendieron clases para el turno matutino.
El propio Homobono Rosas, subsecretario de Educación Básica, confirmó el jueves a las 8:07 horas que el pronóstico para Culiacán mejoraría, pero que dejaban a los padres valorar a su criterio si llevaban o no a sus hijos a clases.
Los padres, al no tener información oportuna por la mañana, dejaron a sus hijos; mientras que a media mañana les llamaban desde centros educativos privados y públicos para señalarles que acudieran por sus hijos, cuando ya la ciudad se encontraba bajo el agua, lo cual impidió el traslado de las personas y puso en riesgo tanto a madres, padres como niños y jóvenes que buscaban resguardarse, y se vieron en medio de arroyos, drenes colapsados y caos.
Fue hasta las 14:00 horas del jueves cuando Sepyc suspendió clases para el turno vespertino en Navolato y Culiacán, y dos horas después decretó suspensión oficial para todos los niveles educativos en Culiacán, Navolato, Angostura, Mocorito, Salvador Alvarado, Sinaloa, Guasave, Ahome y El Fuerte.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

AUN AÑO DEL SISMO QUE REMOVIÓ A LA SOCIEDAD


Iniciemos con los datos técnicos que generaron que la sociedad despertara en dos momentos distintos de la historia de México:
¿el sismo, de magnitud 7.1, fue más fuerte en la Ciudad de México que el terremoto de magnitud 8.0 de 1985?
Sólo por la enorme diferencia en magnitud de los dos eventos, uno podría suponer que no.
Esto tiene sentido, ya que el sismo de 1985 liberó 32 veces más energía sísmica que el del 19 de septiembre de 2017
Sin embargo, en 1985, el epicentro fue muy lejano y bajo las costas del estado de Michoacán, a más de 400 km de la capital, mientras que el 7.1 ocurrió apenas 120 km al sur de la ciudad.
Al propagarse, las ondas sísmicas se atenúan rápidamente; es por ello que a pesar de que la ruptura que generó las ondas sísmicas el martes pasado es mucho menor que la de 1985, las sacudidas en la Ciudad de México fueron tan violentas.
La ruptura del sismo del 19 de septiembre de 2017 ocurrió dentro de la placa oceánica de Cocos (i.e. sismo intraplaca), por debajo del continente, a una profundidad de 57 km.



Si bien este tipo de sismo no es el más común en México, de ninguna manera es extraordinario. 
En la imagen se muestran los epicentros y profundidades de algunos sismos similares, incluyendo el del 17 de septiembre de 2017.
Estas rupturas se producen a profundidades mayores que los típicos sismos de subducción como el de 1985, que tiene lugar bajo las costas del Pacífico mexicano sobre la interfaz de contacto entre las placas tectónicas de Cocos y de Norteamérica 
Los sismos intraplaca, de profundidad intermedia, se producen por esfuerzos extensivos a lo largo de la placa de Cocos.
Las fallas geológicas asociadas a estos sismos se conocen con el nombre de "fallas normales".
Es preciso mencionar que estudios realizados para sismos intraplaca en México muestran que, por año, la probabilidad de que la intensidad de las sacudidas en la Ciudad de México debidas a este tipo de terremotos sea grande es muy similar a la de los sismos típicos de subducción, como el de 1985, entre otros.
Esto implica que el peligro sísmico en la capital, asociado a los sismos intraplaca (como los del 7 y 19 de septiembre de 2017), es tan grande como el de los sismos más comunes que ocurren bajo las costas del Pacífico mexicano.
Gracias a la vasta red de acelerógrafos y sismómetros que registraron ambos terremotos en la Ciudad de México, y a los esfuerzos de muchos sismólogos e ingenieros mexicanos, hemos entendido mejor qué ocurrió.
Uno de los ingredientes que usan los ingenieros civiles para calcular las estructuras de los edificios de la CDMX es la aceleración máxima (Amax) del suelo producida por las ondas sísmicas.
En 1985, la Amax en Ciudad Universitaria (CU), que está en suelo firme, fue de 30 gal (1 gal = 1 cm/s2), mientras que la Amax del 19 de septiembre de 2017 fue de 57 gal.
Es decir que el suelo en la zona cercana a CU experimentó una sacudida dos veces mayor que en 1985.
Sin embargo, todos sabemos que gran parte de la Ciudad de México está edificada sobre sedimentos blandos de los antiguos lagos que existieron en el valle. Estos sedimentos provocan una enorme amplificación de las ondas sísmicas en la Ciudad de México que, probablemente, sea la más grande reportada en el mundo.
Las consecuencias económicas del sismo
De acuerdo con la CEPAL (2014), en los desastres geofísicos destaca el efecto de los terremotos en mayor medida sobre el sector social y en menor medida sobre la infraestructura y sobre el sector productivo, es decir que los daños más considerables se encuentran en vivienda, salud, educación y edificios públicos por mencionar los más relevantes. Sin embargo, en lo que respecta al sector productivo, este tipo de desastre natural genera daños principalmente en subsectores como el comercio, servicios e industria, actividades que representan importante ingreso para los cuatro estados analizados.
Este tipo de tragedias suele provocar una pérdida de la producción regional (por los días que se detiene la actividad económica).
Así en el tercer trimestre de 2017 la economía mexicana empezó a mostrar una desaceleración (en gran parte debido a los sismos), de acuerdo con datos preliminares del Producto Interno Bruto (PIB) trimestral, pues disminuyó 0.2%, en términos reales, respecto al trimestre anterior, con cifras ajustadas por estacionalidad (INEGI, 2017).
Por componentes, las actividades Secundarias cayeron 0.50% y las Terciarias 0.10% mientras que las Primarias aumentaron 0.50% frente al segundo trimestre del presente año.
Es importante mencionar que, en conjunto, los estados de México, Ciudad de México, Morelos y Puebla representan 29.25% del PIB total del país para 2015, de ese 29.25%, 16.35% corresponde a la Ciudad de México y 8.69% al Estado de México. Por sectores de actividad económica, los estados que tienen importante peso en el sector primario es el Estado de México y Puebla, con 8.40% de aportación al total nacional de este sector.
Pero destacan también en la producción industrial donde el Estado de México aporta el 6.99 % al total nacional de dicho sector, y la Ciudad de México el 5.25%.
La Ciudad de México destaca en la Construcción y el Estado de México en las manufacturas.
A pesar de que afectan severamente tanto a los trabajadores como al capital, los terremotos destruyen edificios, infraestructura y fábricas en particular. La relación capital-trabajador se reduce drásticamente, el producto promedio (y marginal) del capital aumenta, y el producto crece a medida que la economía entra en un ciclo de reconstrucción.
Además, si el capital destruido es reemplazado por uno de mejor calidad, la productividad de los factores aumenta, lo que lleva a un mayor impulso hacia un mayor crecimiento (Loayza et al., 2009).
En este contexto, en cuanto a los daños nacionales, el gobierno federal estima que la reconstrucción en México por los sismos del 7 y 19 de septiembre será de 48 mil millones de pesos, mediante la reparación de 153,545 viviendas, 12,931 escuelas y 1,225 inmuebles históricos.
Ahora bien, los daños y pérdidas generados afectarán de manera diferente a cada estado, de acuerdo a sus condiciones demográficas y socioeconómicas.
En este sentido, el nivel de pobreza de la población es un factor determinante para la evaluación no solo de daños, sino de la etapa de reconstrucción.
La mala calidad de viviendas, la falta de ahorro o la residencia en zonas conocidas de peligro entre otros factores, hace a esta población vulnerable frente a los desastres naturales.
Por otro lado, su comportamiento ante tal adversidad, en comparación con la población de mayor ingreso es diferente ya que su capacidad de recuperarse de un evento catastrófico es baja (Fay et al., 2003).
En términos generales, podemos decir que el sismo 19 de septiembre, en el corto plazo si ha afectado la actividad económica durante el tercer trimestre de 2017, de forma particular en algunos sectores y en los precios.
En el largo plazo, en el periodo de reconstrucción este efecto será inverso, ya que se necesitará de productos y servicios para dicha reconstrucción.
Sin embargo, este impacto aún no se puede medir puesto que no hay datos precisos sobre las pérdidas económicas que resultaron del pasado sismo, lo que sí es un hecho es que el estado de Morelos es el más afectado en cuanto a infraestructura. Sin duda, la reactivación económica dependerá de las condiciones de financiamiento y reconstrucción.
Me parece tardía la operación del Programa de Continuidad de Gobierno y Continuidad de Operaciones por parte de las autoridades, es evidente que a pesar de los avances que se han logrado en administraciones anteriores, no se retoman con la seriedad que se requiere en estos casos.
Las Redes Sociales
Además de la fecha, los edificios caídos, la actividad de los topos y la fuerte presencia de la sociedad civil. Sin embargo, el mundo es un lugar diferente a hace 32 años. La presencia de redes sociales digitales cambió el juego de la información.
Las plataformas como Facebook, Twitter, Instagram y Snapchat se llenado de información para organizar, denunciar, alertar, proteger y hasta mentir.
“Para quienes vivimos el 85 es un escenario comunicativamente muy distinto, solo había comunicación analógica, ahora es todo digital “, asegura María Elena Meneses, profesora del Instituto Tecnológico de Monterrey, universidad privada en México. “La velocidad a la que se puede reaccionar, tanto hacia lo positivo como lo negativo, es impresionante “.
Para el profesor Felipe López Veneroni, de la Universidad Nacional Autónoma de México, estas plataformas han demostrado en medio de esta crisis tener una función vital que se traduce en acciones en las calles.
“No podemos poner en duda lo valioso de las plataformas digitales, en particular Twitter y Facebook, en el contexto del sismo y de la respuesta social ante la tragedia. Las verdaderas redes sociales son las que formaron las personas cuerpo a cuerpo, en las calles, “expresó. “Lo que sí facilitaron las plataformas digitales fue que esa acción social, relativamente espontánea, fuese más rápida, más coordinada y alcanzara mayor amplitud “.
Quienes estuvieron al pendiente del movimiento en redes habrán notado que, especialmente los jóvenes, mantuvieron el tema del sismo como tendencia, se crearon centros de acopio, las personas se organizan para ver qué materiales faltan en dónde, con la intención de no duplicar el trabajo,
La otra cara de la moneda
Las redes sociales también han sido utilizadas, por ignorancia o por mala fe, para esparcir mentiras, rumores y confusión. La misma velocidad y eficacia resulta un arma de doble filo en un momento de crisis y emergencia como este.
Abundan los rumores de que se avecina un nuevo sismo, pese a que no se pueden predecir los fenómenos telúricos; así como historias de labradores que necesitan refugio, que el temblor fue causado por Corea del Norte, o que el volcán Popocatépetl está a punto de erupción a causa del temblor.
Los rumores son naturales al efecto de información, la gente no está preparada, no hay una educación frente a estos canales de comunicación es difícil contener los rumores.
Aquí entra el papel de las autoridades, y donde entra la actividad de los medios al momento de desmentir y dar información fidedigna.
El uso negativo también viene de la intención de distorsionar los hechos, generar falsas alarmas, replicar información falsa o no confirmada y tratar de crear un estado de pánico y angustia que en nada ayuda a enfrentar la crisis de manera racional.
Por supuesto, este hecho es común para cualquier herramienta humana, se le puede dar un mal uso. Sin embargo, se considera que el balance ha sido enormemente positivo para las redes sociales.
Me pareció tardía la respuesta pece a los protocolos que existen en la Coordinación Nacional de Protección Civil para el manejo en situaciones de EMERGENCIA Y METAEGEMERGENCIA.
La crisis desató por los terremotos la respuesta social, en su enorme mayoría, fue abrumadoramente propositiva y útil. Y en ese contexto las plataformas digitales fueron utilizadas mayoritariamente con inteligencia y buena voluntad “, dice el investigador. “Pero no hay que sobreestimarlas ni olvidar que, así como se pueden usar para orientarnos en momentos de crisis, pueden ser utilizadas en un sentido contrario “.
Gracias al apoyo inmenso que se observa en estas plataformas, la gente se ha empezado a educar en lo que es un uso inteligente de las redes sociales.
La capacitación de la ciudadanía no ha sido atendida por parte de las áreas y las instancias competentes, pareciera que solo los simulacros son la estrategia de la administración actual.
Los grupos de la Sociedad Civil son los que más interesados están en transmitir los conocimientos mínimos necesarios, algunos de una manera muy profesional y otros de una manera muy deplorable.
Aunado a esto la publicación tardía del Manual de Acreditación Nacional USAR el pasado 24 de agosto del 2018, a dejado una sombra muy grande de esta administración en la Coordinación Nacional de Protección Civil; aun y con haber tenido la Vicepresidencia de INSRAG en 2017 y la Presidencia en 2018 más los reconocimientos a nivel internacional por parte de las más altas esferas de la Gestión de Riesgos y Resiliencia.

Los apoyos
En los estados de Chiapas y Oaxaca Hacienda se implementando una estrategia que incluye la reconstrucción de zonas dañadas con recursos del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN).

Primero la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) diagnóstica y realiza un censo de los inmuebles afectados.
Luego con la Banca de Desarrollo, que integran instituciones como BANOBRAS, BANSEFI, entre otras- Hacienda creará un mecanismo para empezar con la construcción de viviendas con pérdida total.
Para los afectados de ambos desastres, Hacienda dijo que buscarían otras fuentes de financiamiento como el Fideicomiso Fuerza México.
"Es un mecanismo receptor de donativos que se destinarán de manera transparente a las personas afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre 2017. Un fideicomiso sin fines de lucro constituido por el Consejo Coordinador Empresarial, siendo Nacional Financiera el fiduciario"; también dice que usaría el Fondo de Reconstrucción (FONREC), Fovisste, el FAIS de los municipios y Créditos hipotecarios del Fondo de Operación y Financiamiento Bancario a la Vivienda (FOVI-SHF).
Los recursos del Fonden se sumará los recursos provenientes de la actualización del Bono Catastrófico, un mecanismo de cobertura financiera del gobierno de México con el Banco Mundial; "El Bono Catastrófico inyectará hasta 360 millones de dólares adicionales al Fonden", informó Hacienda. Este mecanismo estará vigente durante los próximos tres años y se puede activar de forma directa según la intensidad de los eventos.
Hasta este momento aun no se cuenta con una claridad en el proceso de la RECONSTRUCCIÓN NACIONAL.
Es conocido y documentado las acciones realizadas por actores de rapiña, venta y mal uso; así como politizado los recursos. Hemos observado que se quisieron beneficiar a empresas en la reconstrucción, entrega de materiales y recursos sin asesoría alguna, dejando así una vez mas a los ciudadanos indefensos con pocos recursos e insuficientes para retornar a la normalidad
Ahora y con esta información:
¿Qué país es el que queremos?
¿Queremos un México comprometido, solidario y participativo?
¿Queremos un país donde predomine el cuatismo y la falta de respeto a la ley o uno donde las oportunidades estén garantizadas para todos, sin privilegios ni corrupción?
¿Queremos un país donde no se respeten los derechos o uno donde el ejercicio de los derechos esté garantizado para todos?
¿O queremos seguir viviendo en el mismo México de antes del sismo del #19s?
Este proceso sólo puede hacerse desde la sociedad civil. Es preciso hacer de nuestro país un país de la sociedad civil. A partir de 2017 las cosas van a cambiar. Ya están cambiando. Bastará dar el primer paso para que sea posible comenzar a construir el país que podemos llegar a ser. Un proceso refundacional encabezado desde la sociedad civil.

martes, 11 de septiembre de 2018

TECNOLOGÍAS PARA BLINDAR CONSTRUCCIONES CONTRA TERREMOTOS


La técnica de “aislación de base” promete disminuir notablemente el derrumbamiento de edificios en terremotos. Los terremotos no matan a la gente, pero los edificios colapsados sí.

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¿Se pueden diseñar edificios que no se derrumben cuando se sujeten a los retumbos de la tierra?

La respuesta simple es sí. Existe la tecnología para hacer edificios casi a prueba de terremotos. Sin embargo, instalar esos edificios seguros en todo el mundo no es tan simple. Tampoco lo es encontrar quien los pague.
Ingenieros que trabajan en edificios resistentes a terremotos dicen que las tecnologías actuales evitan que los edificios bien diseñados se quiebren cuando tiembla la tierra debajo de ellos.

Como tan gráficamente han probado los terremotos de Haití y Chile, el verdadero problema puede ser que la adopción de estas tecnologías de construcción –muchas de las cuales requieren tan sólo simples cambios de material de construcción está lejos de ser equitativa.

“La mayoría de los desastres son creados por los seres humanos. Es cómo construimos y dónde construimos lo que crea el peligro, el desastre”, dijo Michael Armstrong, vicepresidente del International Code Council, un grupo no lucrativo que desarrolla códigos de construcción para que países los adopten. “Terremotos, huracanes, incendios o inundaciones seguirán ocurriendo, pero hay maneras acerca de dónde construimos y cómo construimos que pueden reducir el impacto”.

En Chile, luego del terremoto de 8.8 grados de magnitud, se registraron más de 700 muertes. El 12 de enero, un terremoto menos potente, de 7.0 grados, dejó más de 200,000 muertos en Haití.

La diferencia en estas cifras viene de la tecnología y la construcción de edificios, según han dicho científicos e ingenieros. En Haití los edificios fueron construidos rápida y económicamente. Chile, una nación más rica e industrializada, se adhiere a códigos más estrictos de seguridad.

¿Cómo funciona? ­

La tecnología diseñada para evitar que los edificios colapsen funcionan de dos maneras, esencialmente: Haciendo los edificios más fuertes o haciéndolos más flexibles para que se balanceen y desplacen sobre el terreno que tiembla antes de que se derrumben.

Lo último en tecnología emplea una idea llamada “aislación de base”.

Por casi 30 años, ingenieros han construido rascacielos que flotan sobre sistemas de cojinetes de bolas, muelles o cilindros acojinados. No se asientan directamente en el suelo, así que están protegidos contra algunos sismos. En caso de un terremoto mayor, se balancean unos pocos pies. Los edificios están rodeados por “fosos”, o zonas de contención, así que no se balancean hasta otras estructuras.

“Prácticamente se toma la cimentación del edificio y se pone sobre algo parecido a muelles o sobre un mecanismo que le permita moverse un poco con el terremoto”, dijo Armstrong, del consejo de códigos de construcción.

Los edificios bien diseñados con sistemas de aislación de base garantizan que no habrá pérdida de vidas, sin importar la fuerza de un terremoto, dijo Michael Constantinou, profesor de ingeniería civil en la universidad de Buffalo, de la Universidad estatal de Nueva York.

Más difícil que perfeccionar la tecnología, dijo, es calcular qué tanto de un terremoto afectará cierta área.

“El problema está en estimar correctamente la demanda sísmica”, dijo. “No creo que haya un problema con la tecnología”.

Mehmet Celebi, un investigador mayor de ingeniería civil en la Encuesta Geológica de EU, dijo que ha habido ejemplos de sismos en donde edificios con aislación de base sobrevivieron mientras otros no. Dijo que un hospital de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, por ejemplo, sobrevivió a un terremoto en 1994 “absolutamente ileso”.

Un edificio vecino del hospital que no usaba la tecnología de aislación sufrió daños considerables, dijo.

Nuevos desarrollos

Sin embargo, algunos ingenieros están desarrollando tecnologías para mejorar esta idea de edificios semiflotantes.

Bill Spencer, profesor de ingeniería civil en la Universidad de Illinois, dijo que sensores electrónicos que detectan movimientos telúricos pueden decirle al edificio cómo reaccionar para evitar el daño.

“Es la esencia de los sistemas de frenos antibloqueo en los coches”, dijo. “Ellos miden el comportamiento dinámico del coche y ajustan la fuerza de frenado para que se haga lo que tú quieres hacer”.

Celebi dijo que en Japón ya han sido construidos algunos de esos edificios con censores, pero no en Estados Unidos. Algunos usan acelerómetros, que también son encontrados en algunos teléfonos inteligentes para detectar el movimiento.

“Si exceden un cierto nivel, entonces el sistema de amortiguación se pone en marcha y reduce la cantidad de vibración” en el edificio, dijo.

Viejas ideas

Otros están tratando de hacer menos caros los edificios a prueba de terremotos.

Los nuevos edificios con la tecnología para resistir terremotos cuestan cerca de 5 o 10 por ciento más que aquellos construidos sin estas precauciones, dijeron ingenieros.

El costo de adaptar viejos edificios a los estándares modernos de terremotos es mucho más caro, pero ha sido probado en ciertos casos, como cuando la ciudad de San Francisco adaptó su ayuntamiento a la tecnología de aislación de base.

Ese proyecto, que incluyó otras adaptaciones, costó un total de 293 millones de dólares, de acuerdo al diario San Francisco Chronicle.

Los altos costos alejan a países como Haití de la posibilidad de adoptar las últimas tecnologías y técnicas de construcción, dijo Nicolas Sitar, profesor de ingeniería civil y ambiental de la Universidad de California en Berkeley.

Dijo que hacer los edificios más simples podría, de hecho, hacerlos más fuertes y costaría menos que las mejoras con alta tecnología.

“A veces es realmente simple”, dijo. “Los simples edificios cuadrados que son relativamente fuertes sobrevivirán muy bien (los terremotos). El problema es que a la mayoría de los arquitectos y la gente no le gusta vivir en edificios cuadrados con ventanas cuadradas.
Conciencia

Los ingenieros señalan otras soluciones simples, como reforzar edificios de concreto con varillas de acero y agregar pernos a los cimientos de los edificios de madera, como maneras de prevenir muertes masivas en terremotos.

Pero tales medidas todavía no son tomadas en cuenta en muchas partes del mundo, dijo Armstrong.

“Hay una manera de reducir el riesgo”, dijo. “Los países que no han adoptado los códigos tienden a ser países pobres y tal vez el grado de sofisticación o compromiso con la ejecución del código es también un problema en estos países”.

Sería un buen inicio para muchos países en desarrollo el adoptar códigos que incluyan medidas sobre resistencia a los terremotos, dijo, pero eso no arregla todo.

Armstrong dijo que la gente en todo el mundo, con todo tipo de trabajos, desde planeadores urbanos hasta trabajadores de la construcción, necesita tomar conciencia de las tecnologías y métodos de construcción que previenen que los edificios colapsen en terremotos.

“Puedes escribir un muy buen código, pero más te vale tener la capacidad de ejecutarlo”, dijo. “Tienes que tener gente en el terreno que esté entrenada y certificada en códigos y que quieran ejecutar los códigos”.

martes, 4 de septiembre de 2018

ZONAS DE RIESGO O ZONAS VULNERABLES.

Hace unos dias leia en Facebook la pregunta de alguien preguntando donde podria encontrar la definición de zonas de riesgo.
Cuestión que al principio me pareció absurdo, pero después entendí su punto.
Tiene razon en decir que no existe esa definición en un documento dentro del ámbito legislativo para ello en México, lo que me dio para estudiar y escribir esto:

Se denomina zonas vulnerables a todas aquellas que se encuentran expuestas a eventos naturales o antrópicos, que pueden afectar los diversos usos del lugar. También una zona vulnerable puede ser si se sitúa en un lugar de movimiento en las placas tectónicas.

En sentido estricto, todas las áreas del planeta son vulnerables, es por lo tanto necesario establecer una mentalidad de prevención para el futuro, asociada a la probabilidad de que un determinado evento, que pone en riesgo una determinada zona se produzca efectivamente y estar preparados para reducir los daños al mínimo.
Zonas vulnerables a inundaciones
·        Cauce mayor de un río, están expuestas a inundaciones periódicas;
·        Llanuras aluviales, están expuestas a cambios en el cauce del río, y a inundaciones;
·        Depresiones costeras con cotas inferiores al nivel medio del mar, están expuestas a ser inundadas si hubiera por ejemplo un tsunami.
Zonas vulnerables a terremotos
Las placas tectónicas son un riesgo vulnerable para México y todo el mundo, los peores terremotos antes localizados en China y Japón con una magnitud de más de 9.2.
Zonas vulnerables a derrumbes
·        Laderas empinadas, sin vegetación, con predominancia de suelos sueltos, o rocas fracturadas.
·        Laderas empinadas, con exceso de vegetación arbórea

En la LEY GENERAL DE PROTECCIÓN CIVIL del 06 de junio de 2012 en su Capítulo I, Disposiciones Generales, en su Artículo 2. Fracción LIX. La define así:
Zona de Riesgo: Espacio territorial determinado en el que existe la probabilidad de que se produzca un daño, originado por un fenómeno perturbador.

¿Como identificar estas zonas?
La importancia de conocer el territorio, sus riesgos y recursos
Si no conocemos el lugar en que vivimos será imposible que podamos reducir nuestra vulnerabilidad ante los desastres, tomar precauciones y/o dar respuesta a las emergencias. Por esto es importante conocer nuestro territorio y darnos cuenta de las situaciones de riesgo que pueden darse debido a:
·        Las particularidades del lugar en que vivimos;
·        Los antecedentes de fenómenos naturales que se hayan dado antes;
·        Las alteraciones derivadas por acciones humanas que podamos reconocer, por ejemplo: actividades mineras, de edificaciones, de talado de bosques, etc.; y
·        Los niveles de organización de la comunidad, su eficacia y su potencial.

Los fenómenos naturales característicos de cada lugar obedecen a circunstancias geográficas, estaciónales y suelen ocurrir cada cierto tiempo en los mismos lugares y durante las mismas épocas, aunque con distinta frecuencia e intensidad. La experiencia nos enseña que pueden producirse determinadas situaciones, ya conocidas, como consecuencia de eventos climáticos, por lo que ya existen experiencias y conocimientos que podemos usar, si es posible mejorandolos, para enfrentar esas circunstancias.
Para disminuir la vulnerabilidad de estas zonas, tenemos una metodología aplicable y sencilla en todos los casos, veamos a continuación sus componentes, definiciones y como se articulan entre ellas.


Planificación/ordenamiento territorial
El proceso que emprenden las autoridades públicas para identificar, evaluar y determinar las diferentes opciones para el uso de los suelos, lo que incluye la consideración de objetivos económicos, sociales y ambientales a largo plazo y las consecuencias para las diferentes comunidades y grupos de interés, al igual que la consiguiente formulación y promulgación de planes que describan los usos permitidos o aceptables.
Comentario: La planificación o el ordenamiento territorial es un elemento que contribuye considerablemente al desarrollo sostenible y abarca estudios y el desarrollo de mapas, análisis de datos económicos, ambientales y sobre las amenazas; la formulación de decisiones alternativas sobre el uso de los suelos y el diseño de planes de gran alcance para las diferentes escalas geográficas y administrativas.
La planificación territorial puede ayudar a mitigar los desastres y a reducir el riesgo al desmotivar los asentamientos y la construcción de instalaciones estratégicas en zonas propensas a las amenazas, lo que incluye consideraciones sobre las rutas de servicio del transporte, la electricidad, el agua, el alcantarillado y las instalaciones y los servicios vitales.


La Gestión de Riesgos
Es el enfoque y la práctica sistemática de gestionar la incertidumbre para minimizar los daños y las pérdidas potenciales.
La gestión del riesgo abarca la evaluación y el análisis del riesgo, al igual que la ejecución de estrategias y de acciones específicas para controlar, reducir y transferir el riesgo. Esta es una práctica generalizada de diversas organizaciones para minimizar el riesgo en las decisiones de inversión y para abordar riesgos operativos, tales como la interrupción de los negocios, las fallas en la producción, el daño ambiental, los impactos sociales y los daños como consecuencia de los incendios y de las amenazas naturales. La gestión del riesgo es un tema fundamental para sectores tales como el suministro de agua y de energía, al igual que para la agricultura, cuya producción resulta afectada directa o indirectamente por episodios meteorológicos y climáticos extremos.

La reducción del riesgo de desastres (RRD)
Los desastres 'naturales' no existen. Sólo existen las amenazas naturales.
La reducción del riesgo de desastres (RRD) busca reducir los daños ocasionados por las amenazas naturales, tales como terremotos, sequías, inundaciones y ciclones, a través de una ética de prevención. Los desastres 'naturales' no existen. Sólo existen las amenazas naturales

Plan para la reducción del riesgo de desastres*
Un documento que elabora una autoridad, un sector, una organización o una empresa para establecer metas y objetivos específicos para la reducción del riesgo de desastres, juntamente con las acciones afines para la consecución de los objetivos trazados.
Los planes para la reducción del riesgo de desastres deben guiarse mediante el Marco de Acción de Hyogo y deben coordinarse en el contexto de los planes relevantes de desarrollo, la asignación de recursos y las actividades programáticas correspondientes. Los planes en el ámbito nacional deben ser específicos para cada nivel de responsabilidad administrativa y deben adaptarse a las diferentes circunstancias sociales y geográficas existentes. Se deben especificar en el plan el plazo y las responsabilidades para su implementación, al igual que las fuentes de financiamiento. Cuando sea posible, se deben establecer vínculos con los planes de adaptación al cambio climático.

Preparación
El conocimiento y las capacidades que desarrollan los gobiernos, los profesionales, las organizaciones de respuesta y recuperación, las comunidades y las personas para prever, responder, y recuperarse de forma efectiva de los impactos de los eventos o las condiciones probables, inminentes o actuales que se relacionan con una amenaza.
Comentario: La preparación es una acción que se lleva a cabo en el contexto de la gestión del riesgo
de desastres. Su objetivo principal es desarrollar las capacidades necesarias para gestionar de forma eficaz todos los tipos de emergencia y lograr transiciones metódicas y ordenadas desde la respuesta hasta una recuperación sostenida. La preparación se basa en el análisis sensato del riesgo de desastres y en el establecimiento de vínculos apropiados con los sistemas de alerta temprana. La preparación incluye actividades tales como la planificación de contingencias, la reserva de equipos y suministros, el desarrollo de disposiciones para la coordinación, la evacuación y la información pública, y la capacitación y los ejercicios de campo correspondientes. Estas actividades deben recibir el apoyo de las capacidades institucionales, jurídicas y presupuestarias formales. El término afín de “prontitud” describe la habilidad de responder de forma rápida y apropiada cuando así se requiera.

Prevención
La evasión absoluta de los impactos adversos de las amenazas y de los desastres conexos.
Comentario: La prevención (es decir, la prevención de desastres) expresa el concepto y la intención de evitar por completo los posibles impactos adversos mediante diversas acciones que se toman con anticipación. Entre los ejemplos se incluyen la construcción de represas y de muros de contención para eliminar el riesgo de las inundaciones; reglamentaciones sobre el uso de los suelos que no permiten el establecimiento de asentamientos en zonas de alto riesgo; y diseños de ingeniería sísmica que velan por la supervivencia y el funcionamiento de los edificios que se consideren como vitales en caso de un terremoto. Con mucha frecuencia, no es posible evitar por completo las pérdidas y las tareas se transforman en aquellas relativas a la mitigación. Por esta razón, al menos en parte, algunas veces los términos de prevención y de mitigación se utilizan de forma indistinta en su acepción informal.

Recuperación
La restauración y el mejoramiento, cuando sea necesario, de los planteles, instalaciones, medios de sustento y condiciones de vida de las comunidades afectadas por los desastres, lo que incluye esfuerzos para reducir los factores del riesgo de desastres.
Comentario: Las tareas de rehabilitación y reconstrucción dentro del proceso de recuperación comienzan inmediatamente después que ha finalizado la fase de emergencia, y deben basarse en estrategias y políticas preexistentes que faciliten el establecimiento de responsabilidades institucionales claras y permitan la participación pública. Los programas de recuperación, conjuntamente con un mayor grado de concientización y de participación pública después de un desastre, representan una valiosa oportunidad para desarrollar y ejecutar medidas para reducir el riesgo de desastres y aplicar el principio de “reconstruir mejor”.

Resiliencia
La capacidad de un sistema, comunidad o sociedad expuestos a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficaz, lo que incluye la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas.
Comentario: Resiliencia significa la capacidad de “resistir a” o de “resurgir de” un choque. La resiliencia de una comunidad con respecto a los posibles eventos que resulten de una amenaza se determina por el grado al que esa comunidad cuenta con los recursos necesarios y es capaz de organizarse tanto antes como durante los momentos apremiantes.









-         Vázquez Barquero, Antonio, Desarrollo endógeno. Teorías y políticas de desarrollo territorial. Investigaciones Regionales - Journal of Regional Research [en linea] 2007, (Sin mes) : [Fecha de consulta: 15 de agosto de 2018] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28901109> ISSN 1695-7253
-        La terminología de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de las Naciones Unidas (UNISDR) 2009
-         La gestión de riesgos hoy, contextos globales, herramientas locales. Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) ONU. 2008

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