El
pasado 05 de noviembre se celebró el Día Mundial de la Concientización sobre
los Tsunamis, que se alinea con el Día Internacional para la Reducción de
Desastres y la "Campaña de los Siete de Sendai" y se centrará en la
Meta "C" del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de
Desastres, cuyo objetivo es reducir las pérdidas económicas directas causadas
por desastres al Producto Intento Bruto BIP.
Antes
que otra cosa
¿Qué es un Tsunami?
Un
Tsunami es una secuencia de olas que se producen por terremotos en el fondo
marino; por deslizamientos submarinos; erupciones de volcanes sumergidos y con
menor frecuencia por el impacto de meteoritos.
¿Cómo se producen?
1. Generación.
Se
producen por una dislocación súbita de una porción extensa del fondo marino que
a su vez perturba a la superficie del mar, desplazando grandes volúmenes de
agua varios metros por arriba de su posición de equilibrio.
2. Propagación.
La
energía potencial - del volumen de agua desplazado - se propaga hacia las
costas en forma de ondas a las que se les conoce como “tsunami o maremoto”. La
velocidad de propagación del tsunami es de aproximadamente 800 km/hora en mar
abierto, donde las profundidades alcanzan los 5000 metros, y su velocidad
disminuye al aproximarse a la costa, llegando a 35 km/hora en 10 metros de
profundidad.
3. Inundación.
Los
tsunamis se amplifican al llegar a las costas y pueden ocasionar inundaciones
repentinas o una retirada del mar seguida por una inundación. La inundación se
manifiesta como una marea que sube rápidamente y en ocasiones como una pared de
agua que avanza sobre la costa, pudiendo penetrar varios kilómetros tierra
adentro alcanzando alturas de hasta 30 metros, como fue el caso de Sumatra en
el 2004 y de Japón en el 2011. No siempre la primera ola es la más alta, en
ocasiones es la tercera o cuarta ola, mismas que se suceden a intervalos de 30
minutos y continúan llegando con menor altura durante al menos 24 horas.
Clasificación de los
Tsunamis.
Con
fines prácticos, para tomar medidas de prevención ante una alerta de tsunami,
los tsunamis de origen sísmico se clasifican en locales, regionales y lejanos o
transoceánicos.
Tsunamis
locales: La inundación queda confinada a lo largo de la costa en el área del
terremoto y a distancias de 100 km aledañas al área del terremoto.
Tsunamis
regionales: Son capaces de causar destrucción a distancias de 1,000 km de la
región de generación en un lapso de tiempo de 2 a 3 horas desde su origen.
Tsunamis
Lejanos: Los tsunamis lejanos o transoceánicos son los que se originan en la
margen occidental del Océano Pacífico y tardan entre 8 y 12 horas para llegar a
nuestras costas (Figura 2). Los tsunamis de origen lejano para México pueden
causar daños considerables cuando el terremoto que los origina es de gran
magnitud (M 9 a 9.5).
¿Qué daños ocasionan?
Los
tsunamis originados por terremotos de magnitud 8 a 9.5 son muy destructivos y
son una amenaza para la vida y las propiedades. Arrastran a su paso rocas de
varias toneladas junto con embarcaciones y escombros y se desplazan tierra
adentro a gran velocidad, como una máquina trituradora, como ocurrió el 11 de
marzo del 2011 durante el tsunami que arrasó la costa de Japón tras el
terremoto de magnitud 9.0.
¿Dónde se presentan?
La
mayoría de los tsunamis se originan por los terremotos que suceden en el
Cinturón de Fuego del Océano Pacífico, en las zonas de hundimiento o subducción
de los bordes de las placas tectónicas que forman la corteza del fondo marino.
En
México, el mayor riesgo son los tsunamis locales generados por terremotos en la
Fosa Mesoamericana, que es la zona de hundimiento de las placas de Cocos y de
Rivera bajo la placa de Norteamérica, adyacente a la costa occidental de
México, desde Jalisco hasta Chiapas.
Los Tsunamis en México
La información histórica documenta el
arribo de 60 tsunamis a la costa occidental de México en los últimos 250 años.
Los tsunamis de origen lejano han tenido olas de 2.5 metros de altura y los de
origen local han tenido olas de 5 metros en promedio y excepcionalmente hasta
10 metros de altura, causando pérdida de vidas y destrucción. Los estados de
Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas están expuestos
a tsunamis locales y lejanos, mientras que Baja California, Sonora y Sinaloa,
están expuestos a tsunamis lejanos y regionales.
Este
año la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre Tsunamis se alinea
con la Campaña Sendai Siete y se centra en la Meta C del Marco de Sendai para
la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030: Reducir las pérdidas económicas
ahusadas directamente por los desastres en relación con el producto interno
bruto (PIB) mundial para 2030. Así mismo, se enfoca en el sector turístico.
Los
tsunamis son eventos raros, pero pueden ser extremadamente mortales. En los
últimos 100 años, 58 de ellos han cobrado más de 260,000 vidas, un promedio de
4,600 por desastre, superando a cualquier otro riesgo natural.
En
diciembre de 2004 ocurrió un tsunami en Océano Índico, causando un estimado de
227,000 muertes en 14 países, el cual es considerado uno de los tsunamis más
mortales de la historia, justo después de este, la comunidad internacional creó
el Sistema de Alerta y Mitigación de los efectos de Tsunamis en el Océano
Índico (IOTWS por sus siglas en
ingles), que tiene decenas de estaciones de monitoreo sismográfico y del nivel
del mar que difunde alerta a los centros nacionales de información de tsunamis.
¿Qué es IOTWS?
Es
el Grupo de Coordinación Intergubernamental para el Sistema de Alerta y
Mitigación de Tsunamis en el Océano Índico (ICG/IOTWS). La Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la
UNESCO (COI-UNESCO) recibió un
mandato de la comunidad internacional para coordinar el establecimiento del
Sistema durante varias reuniones internacionales y regionales, incluida la
Conferencia Mundial sobre la Reducción de Desastres (Kobe, Japón, 18-22). Enero
de 2005), y la Reunión Ministerial de Phuket sobre Cooperación Regional en
Arreglos de Alerta Temprana de Tsunamis (Phuket, Tailandia, 28 y 29 de enero de
2005).
La
Asamblea de la COI, durante su
vigésimo tercer período de sesiones (21-30 de junio de 2005), estableció
formalmente el ICG / IOTWS mediante
la Resolución IOC-XXIII-12
De
acuerdo con la Resolución XXIII-12 de la COI,
la membresía en ICG / IOTWS incluye:
- · Estados miembros del COI que bordean el océano Índico.
- · Observadores de otros Estados miembros de la COI.
- · Observadores invitados de otras organizaciones (incluidas las ONG), programas y proyectos de conformidad con las normas y procedimientos de la COI.
Los
Estados miembros establecen Contactos Nacionales de Tsunamis que representan al
país en la coordinación de las actividades internacionales de alerta y
mitigación de tsunamis.
Lista
de Estados miembros: Australia, Bangladesh, Territorio Británico del Océano
Índico, Comoras, Djibouti, Francia – reunión, India, Indonesia, Corrí, Kenia, Madagascar,
Malasia, Maldivas, Mauricio, Mozambique, Myanmar, Omán, Pakistán, Seychelles, Singapur,
Somalia, Sudáfrica, Sri Lanka, Tanzania, Tailandia, Timor-Leste, Emiratos
Árabes Unidos y Yemen.
Centros
nacionales de alerta de tsunamis
El
Centro Nacional de Alerta de Tsunami es una agencia designada por el gobierno
del Estado miembro de ICG para
coordinar la alerta internacional de tsunami y en las actividades de
mitigación. La persona a cargo puede ser el punto focal de alerta de tsunami,
de la organización nacional de gestión de desastres, de una institución técnica
o científica, o de otra agencia con responsabilidades de mitigación y
advertencia de tsunami.
En
su pagina de internet (http://iotic.ioc-unesco.org/),
se puede encontrar información con materiales de difusión, ejercicios de prevención
de tsunamis, estadísticas, estudios y de más materiales ara el estudio y trabajo
de prevención de tsunamis.
¿Pero
que está haciendo México en materia de prevención de tsunamis?
SISTEMA NACIONAL DE ALERTA
DE TSUNAMIS (SINAT)
El
sistema será dirigido por la Marina y tiene el objetivo de alertar sobre
riesgos y capacitar a unidades de protección civil.
El
objetivo del SINAT consiste en
operar un sistema de detección, monitoreo y pronóstico que proporcione
información oportuna sobre la generación de tsunamis lejanos, regionales y
locales que puedan afectar las costas del territorio nacional y que permita
evitar o reducir de manera significativa la pérdida de vidas y bienes.
Para
ello se tiene contemplada la creación de un Centro de Alerta de Tsunamis, a
cargo de la SEMAR y con la
participación de la CGPC, el CENAPRED, la SEMAR, el CICESE, la UNAM y el IMT.
Debe
tomarse en cuenta que, para el caso sismos locales de gran magnitud, las
poblaciones cercanas pueden considerar a éstos como la alerta misma, dado el
escaso tiempo para tomar acciones preventivas.
A
través de la medición del nivel del mar, se confirmará la generación de un
tsunami, y la emisión de los avisos de alerta para poblaciones que se
encuentren a mayor distancia del epicentro.
Centro de Alerta de
Tsunamis (CAT)
¿Qué hace?
Difundir
información oportuna sobre la generación de tsunamis lejanos, regionales y
locales que afecten el territorio nacional, que permita salvar y reducir la
pérdida de vidas y bienes.
Mantener
durante las 24 horas del día, los 365 días del año, el monitoreo y análisis de
la información sísmica y del nivel del mar.
Obtener,
analizar y almacenar la información sísmica y de nivel del mar que sirva de
base para la emisión de boletines de alertamiento de tsunamis.
Vigilar
y alertar sobre la ocurrencia de tsunamis generados en cualquier parte del
mundo que puedan afectar las costas del territorio nacional.
Generar
y difundir boletines de alertamiento de tsunamis, tomando como base los
umbrales de emisión establecidos, en función de la magnitud del sismo, en
coordinación con instituciones nacionales y extranjeras.
Proponer
con las instituciones académicas y/o gubernamentales el enlace técnico para
llevar a cabo transferencia de tecnología, así como el desarrollo conjunto de
proyectos de investigación sobre tsunamis.
Diseñar
y establecer cursos de capacitación para el personal del Centro de Alerta de
Tsunamis, así como para el personal que recibe los boletines de alerta, a fin
de que implemente las medidas de protección civil adecuadas.
MISIÓN DEL CAT
Procesar
y analizar la información generada, por los servicios de monitoreo sísmico y
del nivel del mar en tiempo real (costero y oceánico), a fin de generar los
boletines de alertamiento; así como su difusión en base a los umbrales de
emisión que sean establecidos, en coordinación con instituciones nacionales y extranjeras.
OBJETIVO DEL CAT
Operar
las 24 horas del día los 365 días del año para difundir información oportuna
sobre la generación de tsunamis lejanos, regionales y locales, que afecten las
costas del territorio nacional, y que permita salvar y reducir la pérdida de
vidas y de bienes.
VISIÓN DEL CAT
Contar
con un Centro de Alerta de Tsunamis capaz de difundir información de Alerta de
Tsunamis de forma eficiente y expedita, a través de la constante investigación
enfocada a la sismicidad y variaciones del nivel del mar, dando certidumbre y
confiabilidad a la población en la prevención de Tsunamis, que permita salvar y
reducir la pérdida de vidas humanas y de bienes.
Otras
acciones en México
Las
costas del Pacífico mexicano, que suman nueve mil 744 kilómetros, conforman una
zona considerada de alto riesgo. Y entre los litorales de Chiapas y Jalisco
habitan millones de personas.
Dentro
de esta área se encuentra la Brecha Sísmica de Guerrero, sección que desde hace
105 años no ha presentado rompimientos por movimientos tectónicos. Está latente
la posibilidad de que ésta e incluso otras partes lo hagan. Y si esto
sucediera, ocasionaría un temblor de gran magnitud, posiblemente mayor al del
19 de septiembre de 1985.
¿Qué
ocurre en esa brecha de Guerrero?
¿Cuál
es su potencial sísmico-tsunamigénico?
¿Qué
se puede hacer para mitigar los efectos de un futuro tsumani?
Dentro
del proyecto Satreps (Science and Technology Research Partnership for
Sustainable Development), la UNAM, el Centro Nacional para la Prevención de
Desastres, las universidades japonesas de Kioto, Tokio, Tohoku, Kansai,
Utsunomiya, Tokushima y Kobe, así como el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología de nuestro país y las agencias institucionales de Japón JICA, JST y
JAMSTEC, colaboran para buscar respuestas a éstas y otras preguntas.
El
principal objetivo es evaluar el peligro asociado a grandes terremotos y
tsunamis en las costas del Pacífico mexicano y contribuir a la mitigación de
desastres. Sus tareas se dividen en tres grupos. El primero se encargará de las
observaciones en el fondo oceánico y en tierra, para determinar el movimiento
de las placas tectónicas y la acumulación de esfuerzos en ellas; el segundo, de
la modelación de fuentes sísmicas y la propagación de los tsunamis asociados,
con la finalidad de generar mapas de inundación a lo largo de dichas costas, y
el tercero, de utilizar la información de los grupos anteriores para evaluar la
vulnerabilidad y el riesgo asociado a tsunamis, y diseñar un programa
educativo.
Por
ello, en la costa de Guerrero se pondrán sensores tanto en tierra como en mar,
para recabar datos que permitan evaluar el riesgo latente y así disminuir los
posibles daños a las poblaciones costeras identificadas como de alto peligro.
Mediciones
largas
Para
determinar cuál es la tasa de deformación del suelo marino –que se asocia al
esfuerzo generado en las placas– y medir la actividad sísmica del fondo del mar
se sembrarán en éste sismógrafos OBS (Ocean Bottom Sismometers) y sensores de
presión hidrostática.
También
se probará el wave glider (planeador de olas), un robot autónomo con el cual se
obtendrán desde la superficie datos acústicos de los instrumentos sembrados en
el fondo marino.
El
grupo de modelación de tsunamis generará mapas de inundación por tsunamis. Para
ello primero construirá, basándose en eventos históricos, escenarios
estocásticos de sismos (o relativamente aleatorios); luego realizará, a partir
de esos escenarios, simulaciones de tsunamis (incluirán la extensión de la
inundación) que hipotéticamente podrían ocurrir, e identificará las regiones
que serían afectadas.
Posteriormente,
con los datos obtenidos por los OBS, los sensores de presión y los GPS
instalados en tierra se edificarán escenarios de posibles sismos y, a partir de
ellos, se harán nuevas simulaciones de tsunamis. Este proceso se repetiría cada
año para incorporar las más recientes observaciones y así tener cada vez un mejor
modelo de sismos/tsunamis en esa zona de México.
Dentro
de este proyecto hay diferentes lugares piloto que se estudiarán a detalle,
debido a su ubicación y densidad poblacional: Acapulco, Ixtapa, Zihuatanejo,
Nuevo Amanecer, El
Papayo, Barra Vieja y Petatlán.
También
se busca hacer lo que nunca antes se ha hecho en México: identificar las
regiones donde podría intensificarse el oleaje en el caso de que un tsunami
generado por un temblor en la Brecha Sísmica de Guerrero golpee las costas del
Pacífico mexicano.
Programa
educativo
El
equipo encargado de los estudios de vulnerabilidad y riesgo diseñará un
programa educativo para las poblaciones aledañas a las costas del Pacífico
mexicano, que incluirá simulacros y otras medidas preventivas. Las
recomendaciones son alejarse de la costa, buscar algún lugar alto y esperar a
que las autoridades de Protección Civil indiquen que ya no hay riesgo.
En
las regiones costeras, las planicies extendidas representan un peligro
potencialmente alto ante la llegada de un tsunami. Por ejemplo, durante el
sismo de Tohoku, Japón, en 2011, la localidad de Sendai fue golpeada por uno.
Las planicies de esa región pueden extenderse hasta tres kilómetros tierra
adentro antes de alcanzar los tres metros de elevación, lo que dificulta la
evacuación horizontal de las personas. En estas circunstancias, los japoneses
han construido torres y paredes gigantes anti-tsunamis.
En
México, los grandes tsunamis ocurren con una frecuencia de 200 a 500 años, pero
por desgracia la memoria suele perderse. El periodo de retorno no permite
mantener una cadena de recuerdos catastróficos para las generaciones futuras.
Es decir, si no hay mucho daño, hay poca memoria.
El
sismo del 19 de septiembre de 1985 causó un pequeño tsunami. En Lázaro
Cárdenas, Michoacán, y en Zihuatanejo, Guerrero, hubo olas de 2.5 a tres metros
de altura. La atención del sismo se centró principalmente en la Ciudad de
México, dada la magnitud del daño ocasionado. Las regiones costeras, donde no
vivía mucha gente entonces, no fueron tomadas en cuenta. Hoy en día, con un
sismo/tsunami similar, los daños y pérdidas en las costas serían distintos.
Red
de vigilancia
Además
de impulsar el estudio sistemático del potencial sísmico-tsunamigénico de las
costas del Pacífico mexicano y el diseño de un programa educativo para los
pobladores de esos lugares, el Satreps podría ayudar a establecer una red de
vigilancia de tsunamis en tiempo real en la Brecha Sísmica de Guerrero, como
parte de un sistema nacional de alerta de este tipo de fenómenos naturales que
se instalará en México en el futuro.
En
países como Chile, Colombia, Perú y Ecuador hay un proyecto Satreps en proceso
o ya culminado. Todos tienen un común denominador: mitigar los efectos de los
desastres naturales.
05 de noviembre; Día
Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis.
La
creación del Día Mundial es una idea original de Japón, que,
desafortunadamente, se ha visto expuesto a estos desastres en repetidas
ocasiones a lo largo de los años. Este país tiene una gran experiencia en áreas
tales como la alerta temprana de sunamis, la acción pública y la reconstrucción
posterior a los desastres para conseguir reducir los impactos futuros.
La
fecha elegida tiene su origen en la anécdota "Inamura no hi", es
decir, la "quema de las gavillas de arroz". Durante un terremoto en
1854, un aldeano vio que la marea estaba bajando, una señal de que se avecina
un sunami. A expensas de sus bienes, decidió prender fuego a toda su cosecha
para advertir al resto de habitantes de la aldea que huyeran a tierras altas.
Posteriormente, construyó un terraplén y plantó árboles para que actuaran como
sistemas naturales de amortiguación frente a futuras olas.
La
Asamblea General invita a todos los Estados Miembros, las organizaciones del
sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales y regionales,
así como a la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y
los particulares, a observar el Día, a fin de concienciar a la población sobre
el riesgo que plantean los tsunamis.
También
solicita a la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres
Disponible que promueva la celebración del Día, en colaboración con las
organizaciones relevantes del sistema de las Naciones Unidas.
Este
2018, el Día Mundial de Concienciación sobre los tsunamis se alineará con el Día
Internacional para la Reducción de los Desastres y la "campaña Sendai
7",que se centra en las siete metas mundiales del Marco de Sendai
Documento PDF. En concreto, el foco de atención se pondrá en la meta mundial C
del Marco: Reducir las pérdidas económicas causadas directamente por los
desastres en relación con el producto interno bruto (PIB) mundial para 2030.
En
septiembre de 2018, otro tsunami ha azotado Indonesia. Este es el sexto fatal tsunami que ha sufrido el país desde el gran tsunami de 2004 que golpeó el Océano
Índico. Según la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres
(UNISDR), Indonesia ha sufrido más muertes por tsunamis que cualquier otro país.
El Secretario General, António Guterres, ha expresado sus condolencias y apoyo a
Indonesia. En un comunicado ha manifestado la "profunda tristeza por el
daño y la terrible pérdida de vidas" que ha causado el terremoto de 7,5
grados registrado en la provincia de Sulawesi, en la zona central de Indonesia,
y el posterior tsunami que desencadenó.




